Lo más importante de las compras es algo que en el bolsillo puedan caber todos, en las que no solo se contribuye al cuidado del medio ambiente, sino que también te alivias contra las enfermedades

KRONE
Viena, 28 de julio (Krone).- Quienes prestan atención consciente a lo que compran no solo contribuyen significativamente al medio ambiente, sino que, como demuestran diversos estudios, también adoptan hábitos alimenticios y de vida más saludables. Un estilo de vida sostenible se centra en la conservación de los recursos. La alimentación desempeña un papel fundamental en este sentido, seguida de la movilidad y el consumo de energía.
La relación con una mayor conciencia sobre la salud es evidente: una dieta sin carne contribuye significativamente a la mejora del clima, pero también influye positivamente en la prevención de las llamadas enfermedades relacionadas con el estilo de vida. Incluso disminuye el riesgo de desarrollar cáncer.
Otro ejemplo: evitar los productos de limpieza agresivos no solo protege el medio ambiente, sino que también reduce las reacciones cutáneas, las alergias y las enfermedades respiratorias. Lo mismo se aplica a los cosméticos.
Podemos marcar una gran diferencia con nuestras compras diarias.
Consejos del profesor Hans-Peter Hutter, jefe del Departamento de Higiene Ambiental y Medicina Ambiental de la Universidad Médica de Viena:
- Compra menos, pero compra productos de mayor calidad.
- Presta atención al cumplimiento de las normas ecológicas y sociales (a lo largo de toda la cadena de suministro). Etiquetas como orgánico, comercio justo y GOTS (Estándar Textil Orgánico Global) pueden orientarte.
- Frutas y verduras ecológicas, regionales y de temporada.
- Reduzca al máximo el consumo de carne y pescado.
- Siempre que sea posible, conviene optar por alimentos sin envasar.
- Los productos de limpieza, lavado y detergentes recargables ayudan a reducir los residuos.
- Compra textiles de segunda mano con más frecuencia o intercambia ropa. Presta atención a la producción sostenible y a los materiales naturales, y evita en lo posible los plásticos como el poliéster (palabra clave: microplásticos).
- Utilice los objetos cotidianos (especialmente los dispositivos electrónicos) durante el mayor tiempo posible y hágalos reparar.
- Compra productos de madera procedentes de bosques locales, nunca de maderas tropicales.