La Plaza de Bolívar de Bogotá tiene un corazón cultural de los capitalinos y extranjeros

De las fotografías que pudimos ver sobre la histórica Plaza de Bolívar en Bogotá, es cuando no permanecía la sede del Congreso desde las afueras. Se trataba de una plaza donde se fundó en 1538 con la ciudad capitalina y se erigió la estatua del Libertador en 1846, cuando ya se ostentaba estre nombre.
El dibujo comandado por el Congreso, muestra cómo se colocó en el centro de la cultura cuando la donación fue interpuesta por José Ignacio París, dueño del diseño y de la fundación al escultor Pietro Tenerari, acto seguido, Mark hizo un diseño tipo acuarela desde la plaza, con la cual captó a mucha gente en el mercado.
En el recinto del mercado colonial, el Libertador estuvo en múltiples ocasiones en el espacio, cuando anteriormente tenía su nombre Plaza Mayor o Plaza de la Constitución, curioseando en las canastillas del palacio San Carlos tras salir victoriosos en la Batalla de Boyacá, buscando constantes frecuencias en los entornos de la Plaza, ya que residía a pocas cuadrar donde, actualmente, funcionará la sede de la Presidencia.
También conoció el criollísimo ambiente y el público que lo tenían como mercado cívico.
Y en la Plaza Mayor, convertido en héroe, Bolívar disfrutó de lo que ha sido combatir para ganar una batalla, después de una etapa en Venezuela con la Campaña Admirable en 1813, en Carabobo desde 1821 y la de Caracas en 1827, como fecha de retorno.
Aunque también en sus historias del Libertador, además de aprovechar la entrevista imaginaria, pudimos comprobar que esta permanencia en Bogotá y Caracas han sido placenteras, así como el dolor de las dramáticas horas del terremoto en 1812 y la Emigración al Oriente, cuando partió en 1814 de la plaza que se llenó como un corazón enorme de cada ciudadano.