Se puede cambiar la pinta, pero nada como su música

A lo mejor una artista se puede cansar de ponerse el mismo look y cambiarse de ropa a través de su vestuario que siempre está estacionado para dar una imagen formidable, potenciando una música que, la mayoría de los amantes de la música anglo desde los 80 y los 90, recuerdan esas décadas.
Madonna, que recientemente sacó su álbum denominado “Confessions II”, podía ser de otra forma de que muchos lo conocen, otros que pasan la época musical y que de pronto aún siguen reconociendo la sorpresa que ha generado a su audiencia, cuando existía actualmente los contactos visuales y la lectura para abrir su cuerpo y mente.
Pero, por más larga que sea su pelo, Madonna sin duda seguirá haciendo historia en la música pop de ese tiempo.
Resultados que iluminan en su real dimensión: “Por unos años quise trabajar con otras personas, hacer otras experiencias, pero luego nos reencontramos para mi Celebration Tour, del que Stuart era director musical, y ahí recordamos cuánto nos gustaba trabajar juntos, cuánto estábamos conectados no solo a nivel sonoro, sino también intelectual y emocional”, según su entrevista reciente en Vogue.
Solidaria y elegante
Es una trabajadora que no baja los desiveles y además es solidario con sus compañeros. Compuso canciones para Feid (Read My Lips), Sabrina Carpenter (Bring Your Love), Martin Garrix y Stromae (algunos temas), Maluma (Medellín) y Anitta (Faz Gostoso). Colaboró también con Britney Spears, Justin Timberlake y Prince, y acompañó a varios que asaltan también a la fama con sus giras. Toca guitarra y batería, y absolutamente varios de los instrumentos que utilizó para grabar sus discos. Mejor dicho, produce, crea, graba, canta cada uno sus temas.

Su padre es italiano
La artista nació en Bay City, Michigan, el 16 de agosto de 1958, hija de un ingeniero que trabajó para los consecionarios Chrylser y General Motors, llamado Silvio Anthony Ciccone.
Entre sus discos que figura la ‘reina del pop’ son Like a Virgin (1984) de un ‘retro pop encantador’, Confessions on a Dance Floor (2005), Ray of Light (1998), American Life (2003) y Rebel Heart (2015), bueno, tantos álbumes que tiene una rigurosidad bastante vigoroso, cuyo libreto está ilustrado por fotos que valen la pena recordar.
Ahora veremos cómo se nos presenta si se llega a transcurrir una nueva gira por todo Estados Unidos y el mundo, después comprobaremos verdaderamente si el traje y su look lo visten de maravilla.