Aaron Sorkin lanza nuevo origen de Facebook

Este jueves se estrena en los cines la segunda entrega de The Social Network

Aaron Sorkin. Foto: Kristina Bumphrey/Variety/vía Getty Images

En aquella época del 2007, la mayoría de las personas de todo el mundo comenzaron a utilizar la red social Facebook como parte de una estrategia de comunicarse con aquellos amigos que no han tenido la oportunidad de verse en persona o tenerlos en la lista de contactos en la época de su teléfono celular. Quizás sí, quizas no, para muchos. Pero se podría decir que esta segunda entrega de la investigación de Facebook tiene para muchos fanáticos del séptimo arte la curiosidad a despertar frente a este proyecto tecnológico. Por algo, se estrenará El Poder de la Red desde este jueves en las salas de cine de Venezuela y Colombia.

La visión de la red social cambió para muchos y los usuarios obtendrán los resultados. Quienes nunca hayan usado las redes sociales en la etapa en las que sacaban celulares de la marca BlackBerry, compuesto aún así con la asociación tecnológica para el quien cambie con el rostro de un periodista investigativo, Jeff Horwitz, asimismo, con los rasgos en cuestiones con Mark Zuckerberg, una ingeniera de datos y las que cambió con las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2020 cuando se presentaban actos de tensión, en redes sociales tendrían que aceptar o decepcionar técnicamente una visión con la que el director Aaron Sorkin plasmó esta película particular que tendrá una duración de una hora con 52 minutos.

Es una historia que contar. Por algo, el origen de la red social siempre ha sido su etapa de producción, aunque siguiendo los pasos de David Fincher en su primera entrega de Sony, siguieron meticulosamente las instrucciones más importantes para lograr esta hazaña histórica. El equipo capta la diversidad de cómo Facebook, desde el trabajo hasta los papeles a desarrollar, es como para sacarle provecho a conseguir empleo en una red social verdadera. Ojo, porque lo que podríamos ver tal vez no sea verdad. No hay nada que criticar, salvo quizás la posibilidad de haber cambiado el reparto de personajes, el vestuario y la caracterización que representa la buena vibra de Susan Lyall. Su trabajo explotó en la modalidad del arte cinematográfico estadounidense, que encajó la perfección con las vestimentas como la parte de periodistas y trabajadores de la empresa.

La banda sonora es compuesta por Alexandre Desplat, que también lo corresponde como un éxito que alcanza su punto álgido durante los momentos de tensión en una película. Sin embargo, lo más logrado para un director como Sorkin es que, a su dependencia, puede que no le haya salido tan divertido por tener seriedad al asunto a lo largo de cada mitad del filme. Por algo, se insiste en que se debe explicar en detalle los elementos que debe tener una plataforma como Facebook, como para detener en aspectos que el autor emite. Es un resultado clave que podría disminuir el impacto de las tradiciones que se refleja lo sucedido en los Estados Unidos, marcando una historia en la que el viaje se traslada en una carga como parte de una narrativa que transmite varias secciones. Afortunadamente, los Jeremy Strong y Allen White, analizaron las respuestas del impulso de la narración tras la formación de la plataforma Facebook y los acuerdos que generaron en los trabajos planeados. A partir de este punto, se permitieron que instalen a empleados mediante unas búsquedas de trabajo a través de LinkedIN, como parte de unos factores especiales para que encuentren oportunidades laborales, que más conocen lo que se explicó.

Aunque la historia de las elecciones de Estados Unidos nació basado en hechos reales sobre el asalto al Capitolio por no haber sacado los resultados de a tiempo, logró mantener el leitmotiv de la tecnología representada por elementos móviles y computadores. Entre el extenso reparto, se destaca Mikey Madison como Frances Haugen, ingeniera de datos de Facebook, Jeremy Allen White como Jeff Horowitz, periodista y Jeremy Strong, como el fundador CEO de la red social, Mark Zuckerberg.
Adaptarse a estos papeles puede que para muchos les caiga de una forma dolorosa por la forma en cómo visten, como ha pasado en muchas películas. Ahora, con que omitir o enfatizar, son dilemas fundamentales en las que, naturalmente, no todo se puede contar. El director lo admitió, fue su visión, pero a la vez agotador refinar y corregir a quienes mostraron su entusiasmo por revisar la continuidad de Facebook en sus obras. Las comparaciones son inevitables de revisar, pero que en la estructura del guion, veremos si en ocasiones no arruinen la fuerza histórica de un trabajo como Facebook.