Riesgo de continuar con soluciones históricas en Sincelejo

Duelo político entre el presidente y el alcalde de la ciudad

Foto: Congreso de la República/Redes Sociales/Carlos Ríos

El director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República, Carlos Ríos, frente a la presunta situación transcurrida con el alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, en un discurso de tres minutos desde la Casa de Nariño, rechazó las denuncias del mandatario hace pocos días luego de que Acuña afirmara sobre una ‘intimidación armada’ por parte de civiles para inspeccionar los casos de corrupción que ejecuta el actual gobierno, pero que corre el riesgo de decirlo claramente si eso silencia el ejercicio de su derecho a réplica cuando el jefe de Estado cuestione públicamente lo realizado.

Ríos había sido enfático en declararle al alcalde que había desmentido categóricamente la presencia de unos civiles armados que no estaban organizados para formar parte del esquema de seguridad del presidente Abelardo de la Espriella, lo cual hay suficiente protección armada para una coordinación justa del convenio y que portaban armamento de alta calidad luego de la visita del mandatario en el municipio Coveñas, Sucre.

El referido a este tiene por objeto la salvaguarda de De la Espriella, que abarca la seguridad y la situación de orden público, incluyendo la salud, la seguridad y la comunidad de buena gente.

El video posterior que puso el alcalde Acuña en redes sociales, representaría, según Ríos, una estrategia para victimizarse ante la opinión pública y manifestó que la narrativa se compartió al momento de que tuvo una conversación directa con la que el Gobierno pretendía tomar unas decisiones fiscales.

Las imputaciones de cargos de Acuña son las que están en la cúpula, metidas en las paredes de sus antecedentes, donde allí se conserva un caso extra por parte de la Corte Suprema de Justicia por presuntamente enriquecer ilícitamente.

Perfilamiento político
El problema de la discusión que generó recientemente polémica ocurre por el hecho de proteger naturalmente la reconducción y el plan presidencial, más la lenta tramitación económica ante el cambio de gobierno, así como por la indefinición que se encontraba por las medidas pertinentes que se puedan utilizar para cualquier autoridad que se encuentre dispuesto.

Acuña siguió en defender esta iniciativa, ya que asegura a Sincelejo como una muestra grande de indicar los poderes y la seguridad, calificando el hecho como un ‘perfilamiento político’.