
Más que el cine, es un actor que puede conocer grandes momentos en la historia del arte, como en el caso de Peter Greenaway, un actor que más y mejor demuestra el contexto claro: crearlo en la pantalla en la que no consiste nada más que contar una historia con imágenes. Para él, las imágenes fascinantes, pero al mismo tiempo aterradoras, puede ser esencial para montar un material para la escena misma del cine, el tema original y la parte central de la creación de este género tan particular. Una obra que repasa lo mucho que es complicado de generar esfuerzos por creer que desafío todos sus límites, cosa que al final lo hizo para demostrar que el cine es una forma muy distinta de ver, mirar y hacer.
Esta idea no del todo tiene que ser nueva, por lo que hay que echar un vistazo a través de la historia, las siete artes donde revela que la gente siempre ha tenido elementos fascinantes de vivirlo por las posibilidades de ofrecer imágenes a mover y tomar en cuenta.
Aparte de ver a unos narradores inmensos como Ruttmann, Léger, Richter y McLaren, parecen que logró objetar lo bueno que el cine del siglo XX generó a través de su máxima expresión para el arte. Lo que se descubre en sí es que el cine, por razones industriales elementalmente, se puede olvidar a veces que es un camino útil para desarrollarlo como una narrativa tan amena.
Peter Greenaway: Mezcla de película y pintura
Además de ser uno de los directores de películas históricas de romance, artístico y erótico, Greenaway es un reconocido artista británico, pero no es casualidad que sea un defensor del cine para intentar materializar lo que, de acuerdo con diversas fuentes personales, soñó desde hace mucho tiempo. De las primeras películas estrenadas en las salas de cine fue The Pillow Book, una obra que busca a través del arte sumergirnos a través de grandes acontecimientos.
Puede que para muchos sea contradictorio, pero en los años 90 firmó los Libros de Próspero (Próspero’s Books), basado en una tempestad de la obra de William Shakespeare, ahora con una definición más clásica de la escritura del género físico y sexual.
Nunca se presentaba esta película que, al parecer, muchos es considerado poético, claro y conceiso. Si bien nos han ofrecido escrituras más avanzadas, al igual que con la pintura, el teatro y la arquitectura, imagínense por un momento con el cine.
Si quieres una historia clara y estructurada, por favor no lo vea, ya que no podrás creer que no puedes simplemente dejar el placer a un lado emocionalmente.